Temperley, 27 de febrero de 2026.
A la comunidad educativa, cooperativa, solidaria y comunitaria de nuestra Federación y a todas nuestras asociadas:
El pasado 18 de febrero una de nuestras organizaciones, la Asociación Juan Azurduy de la localidad de Junín, provincia de Buenos Aires, presentó un expediente al municipio de esa ciudad, por un conflicto que se suscitaba por el uso de motos entre los adolescentes que forman parte de esa organización. El mismo día sufrió un operativo desmedido (el cual se describe en esta nota ABRIR EL LINK) en donde fueron, de una manera inapropiada, intervenidos la vereda y las personas que estaban allí de dicha institución, además de ser sustraídos siete vehículos con la consiguiente pérdida de dichas motos por un tiempo de días importante, y que genera gastos de acarreo, multa, intervención de la justicia de tránsito y otros problemas varios.

Según lo descripto por nuestros propios compañeros, consideramos que este procedimiento significó un amedrentamiento y una muestra de querer imponer una idea, donde el poder y el ejercicio de una violencia institucional, está por encima de la obra de rescate, construcción y defensa de los derechos de niños y adolescentes que esa organización lleva adelante desde hace más de 16 años, a través de talleres de varios rubros, teatro, actividades deportivas, culturales, artísticas entre otras.
Por lo expresado, esta Federación manifiesta el rechazo y adhiere a la solicitud de explicaciones, enmiendas y reparaciones, que el municipio debería hacer, ante el hecho sucedido.
Aprovechamos también para rechazar los términos de la ley aprobada en los últimos días que crea un sistema penal juvenil especializado para adolescentes de 14 a 18 años. Más allá que sea señalada como inconstitucional, viola no solamente normativas de nuestra nación sino también, los derechos del niño, acuerdos internacionales y disposiciones emanadas de organismos judiciales de nivel mundial.
Volvemos a manifestar nuestra adhesión al Estado presente en el acompañamiento junto a familias, escuelas y otros actores sociales de la educación y la vida toda de los niños y adolescentes.
Creemos y trabajamos todos los días para que esos derechos no solamente no sean vulnerados sino que se construya sobre los ya constituidos un futuro mejor para toda la sociedad.
Un desmedido operativo municipal frente a la puerta de una organización comunitaria
