¡Premio al Latino!♡ Proyecto destacado de la Acte Almirante Brown Acte Region V nivel Primario. Feria de Ciencias y tecnología.»Un jardín para atraer Mariposas»

Testimonio de la docente: «Desde el comienzo del año, sentía una enorme necesidad de acercar a mis estudiantes a experiencias reales, que les despertaran la curiosidad, el cuidado por la naturaleza y el asombro por los procesos de la vida. Así nació nuestro proyecto “Un
jardín para atraer mariposas”.


Lo comenzamos con una simple pregunta: ¿Por qué hay tan pocas mariposas volando
cerca de nuestra escuela? A partir de ahí, todo fue transformándose, al igual que los
seres que pronto tendríamos la suerte de observar de cerca. Durante varias semanas,
trabajamos con mucha dedicación y emoción en el seguimiento y búsqueda de
información acerca de cómo atraer mariposas a nuestra comunidad.
Les propuse a los estudiantes que investigáramos acerca de las plantas que atraían a
las mariposas. Luego nos pusimos manos a la obra.
Trajimos por grupos diferentes plantas que atraían a las mariposas para poder
comenzar con nuestro vivero en el jardín de nuestra escuela primaria.
Con el cuidado y la observación diaria de las plantas pudimos ver que las mariposas
se acercaban más a nuestro jardín, hasta que un día fuimos testigos de vislumbrar lo
tan desea y esperado, “Nuestro primer huevo de oruga”. Fue emocionante poder
observar y contemplar el entusiasmo de los y las estudiantes al ver que nuestro
proyecto tenía por primera vez un resultado favorable. A partir de ese momento se
comenzó con el cuidado y protección de nuestra oruga (bajo cuidado responsable), y
cada niño y niña se convirtió en un pequeño científico: registraban cambios, hacían
dibujos de observación, escribían en sus cuadernos lo que veían y formulaban
preguntas. Juntos aprendimos las etapas: huevo, oruga, crisálida y finalmente
mariposa.
El momento más emocionante fue, sin duda, cuando una de las crisálidas comenzó a
moverse y, poco a poco, emergió la mariposa. Fue un instante de total silencio,
asombro y respeto. Nadie habló, pero las miradas lo decían todo. Esa imagen quedará
grabada en todos nosotros.

No fue solo una experiencia científica. Fue también un proyecto que nos enseñó
valores: la paciencia, la espera, el cuidado del otro, la importancia de lo pequeño. Al
liberar a las mariposas en el patio de la escuela, muchos chicos y chicas dijeron
“¡Chau amiga!” o “¡Gracias por venir!”. Y yo, como docente, no podía estar más
orgullosa.
Quedamos tan impactados y sorprendidos que decidimos trasladar el proyecto a
nuestros hogares, comenzando por juntar a las familias en nuestra escuela y pintar
macetas para luego plantar nuestras “Asclepias” para poder atraer las mariposas a
nuestros jardines.
Luego seguimos con la iniciativa y lo divulgamos no sólo en nuestra comunidad sino a
todos aquellos hogares que quisieran acompañar esta iniciativa. A través de la radio
“Del latino” de nuestra escuela los niños/as transmitieron su entusiasmo por el
proyecto contando sus experiencias e incentivando a todos y todas a poder realizarlo.
El proyecto de “Un jardín para atraer mariposas” fue un puente directo entre la
naturaleza y nuestros corazones. Una experiencia que, estoy segura, no olvidaremos
jamás. Y no sólo por que pudimos observar toda la evolución sino porque los
estudiantes se entusiasmaron y propusieron que continúe el proyecto hasta fin de año,
logrando a través de encuestas realizadas en la manzana de nuestra escuela para
poder ver si tenían o no jardines con flores. Continuamos trabajando con la iniciativa
de armar folletos con ideas sobre la importancia y la concientización de atraer a las
mariposas a los jardines de los hogares de la comunidad.
En conclusión, creo firmemente que atraer mariposas a nuestra comunidad no solo
embellece nuestro entorno, sino que también fortalece el equilibrio ecológico y
promueve la conciencia ambiental entre vecinos y vecinas. Al plantar flores nativas,
evitar pesticidas y cuidar los espacios verdes, no solo ayudamos a estos maravillosos
polinizadores, sino que también nos conectamos más profundamente con la
naturaleza. Personalmente, me siento inspirada a seguir fomentando estas prácticas y
a invitar a otros a sumarse, porque pequeños cambios pueden generar un gran
impacto»
